miércoles, 17 de febrero de 2010

Las Pasiones Traen Cola

La Fragua de Vulcano (Velázquez)



LAS PASIONES TRAEN COLA…

La llama que alimenta las pasiones
se origina en la fragua de Vulcano,
el dios del fuego,
para avivar al corazón humano,
como al espíritu las abluciones:
en fértil riego.

Por el cuerpo se expande en concesiones
bajo el auspicio de una leve mano,
un simple juego,
pero enardece, con calor arcano,
hasta arrancar de nuestra piel jirones,
y no hay sosiego…

También la sangre mansa se rebela
al sufrir semejante tropelía,
pues no entona una pobre cantinela
unicolor,

sino un excelso himno de alegría
que se torna salvaje, sin cautela,
cuando ese fuego pasional le guía
hacia el amor.

Antonio Pinedo ©
20-08-09





Las pasiones se encienden con el fuego,
y exhaustas de delirio desfallecen
pues se siembran con besos que enardecen
sin dar tregua, ni paz en ese juego.

Los gemidos exhalan dulce ruego
y en la hoguera de piel se fortalecen,
ahogándose entre llamas que les mecen
al transitar de labios sin sosiego.

Raigambre de sensual revoloteo
cuando beben el cáliz de la vida
y con ardor se forja su deseo.

Él imprime las notas sin medida
grabando en cada poro su solfeo
pues la nutre de amor, aún vencida.

Angeles Conde ©
21-08-09

domingo, 24 de enero de 2010

A la Espera...




A las Espera…

Sutil e intrascendente,
así me siento,
como voluta de humo que se eleva
perdiéndose en el aire,
un aire frío, enrarecido y sucio.
Me siento inmaterial,
con una inconsistencia propia de la utopía,
el hálito de un tren que dejó la estación,
ayer...
Esa dama que a veces me acompaña,
mi bien amada musa,
se esfumó en los umbrales de la noche,
noche helada, eremita, tenebrosa,
noche de insomnio e inspiración volátil.
Pero ¿hasta cuándo?
Mi paciencia es efímera
como es efímera la luz del ártico
y de su antípoda,
o la salud de una persona débil,
débil, cual de la mies es el rastrojo.
Me siento así,
abandonado e ínfimo,
esperando esa gracia que me ayude
a tenerla otra vez aquí conmigo.

Antonio Pinedo ©
12-08-09





No la esperes…

La musa habita en ti con viva llama
prendida entre tus letras con frescura,
pues le ofreces la sal más la dulzura
y tu piel, con deseo, la proclama.

Esa musa te brinda ser tu dama
y el cálamo de amor que todo cura,
un corazón ardiente en la amargura
que alumbre tu camino con su flama.

Es su voz la que llena tus sentidos
y su aliento te obsequia primaveras,
va cambiando el rastrojo y los quejidos

en un mar de conciertos y palmeras
pues consagra en tus manos los latidos
y borda con sus alas las banderas.

Angeles Conde ©
25-08-09

domingo, 10 de enero de 2010

Nostalgias




NOSTALGIAS

Amanece con cielos despejados
augurando una verde primavera;
las flores se levantan de la siesta
y esparcen sus aromas por el campo.

La paz se intuye con colores claros
acordes al espíritu que reina;
el regio amanecer se nos presenta
en tonos amarillos, cual canario,

cuyo trino es alegre sinfonía
para endulzar los corazones. Lástima,
pues tú no estás aquí para sentirla…

Del libro de la aurora restan páginas
en blanco mas, al irte de mi vida,
mi pluma escribe una canción nostálgica.

Antonio Pinedo ©

sábado, 19 de diciembre de 2009

La Amistad que Valoramos




LA AMISTAD QUE VALORAMOS

Cuando los sentimientos hablan alto
no hacen falta razones o palabras;
la fluidez de una lágrima nos basta
para firmar un armisticio blanco.

Sólo el gesto fortuito, indeseado,
es capaz de ocultarnos la alborada;
mas el sol siempre asoma en tu ventana
exhortando a fundirnos en abrazo.

Abrimos nuestros ojos y pensamos
que un corazón herido es el que manda…
Si nuestra cura es una venda opaca,
más vale que observemos con las manos.

No existe olvido ni tampoco agravio
en dos almas gemelas que, cansadas,
hacen un alto en el camino y callan;
tan sólo es su momento lerdo y vago.

Busquemos en las letras el amparo
para henchir nuestro pozo de esperanza,
que se conviertan en jardín de infancia
de esa amistad que valoramos tanto.

Antonio Pinedo ©
14-07-09

martes, 8 de diciembre de 2009

Indio Arapahoe




INDIO ARAPAHOE

El rostro cincelado en rojo y bronce,
la larga y lisa cabellera negra,
ataviada de plumas, con la cierva
al hombro y un andar cansino, a golpes,

acercaban al indio arapahoe
al centro del poblado; la tormenta
asomaba a lo lejos, una inmensa
manada de bisontes al galope,

arrancando destellos y cascotes
de cielos infinitos, con su ciega
furia, rememorando aquellas guerras
acaecidas entre dioses y hombres.

La otrora vista aguda, de ocelote,
apenas le guiaba por la vera
del camino, tropieza que tropieza,
arrastrando sus huesos cimarrones.

Los indios esperaban en cohorte,
entre los altos tipis y la leña,
al viejo jefe que traía ofrendas
de luz, en tiempos de terrible noche…

Su ahíto corazón, antaño joven,
no resistió la trágica odisea,
enterrando a su pueblo con las nieblas
del olvido, una tumba entre los bosques.

Antonio Pinedo ©
16-05-09

martes, 24 de noviembre de 2009

Amores Innombrables




AMOR INNOMBRABLE

“Mi amor imposible acariciará tus manos, …”


Hoy he sentido el roce de unas manos
que me hablan de amores imposibles,
de noches solitarias y terribles,
donde el frío y la ausencia son hermanos.

Hoy, de unos ojos brotan meridianos
sentimientos, que sólo son tangibles,
para aquellos espíritus sensibles
que también han sufrido amores vanos.

Como el mío, que sigue los senderos
que recorres, soñando con tu risa,
con tus manos, tus labios, tus luceros…

que percibe tu aliento como brisa
refrescante, un alivio de viajeros;
el amor impensable que te espera sin prisa.

Antonio Pinedo ©
16-03-09

domingo, 1 de noviembre de 2009

Canto a mi Amada




CANTO A MI AMADA*

La noche extiende un renegrido manto,
como impartiendo contumaz bautismo;
los luceros superan su mutismo
perlando el cielo cual la flor de acanto.

El viento emprende su ululante llanto,
dulce poema de sin par lirismo
que arrebuja al espíritu, exorcismo
pagano y del nirvana, un adelanto.

En esta noche que el amor presagia,
tus ojos lividecen las estrellas
pues en su brillo hay poderosa magia…

Eres la música que al cuerpo mueve,
eres la luz que va imprimiendo huellas,
y eternidad de mi momento breve.

Antonio Pinedo ©
27-10-09
* Este poema fue dedicado a mi adorada esposa, Ángeles Conde, por nuestro 25 aniversario.



FELIZ ANIVERSARIO

Veinticinco los años compartidos
entre lágrimas, risas y dulzuras,
al forjar con amor las ataduras
que aúnan en un son nuestros latidos.

Sus arpegios alegran los sentidos,
cual aves que remontan las alturas
y juntos disfrutamos aventuras
viviendo los parajes coloridos.

Cada día el amor es más profundo,
pues abre la ventana a los deseos
con ganas de absorber cada segundo

y suspira con suaves aleteos,
cuando sueña obtener en este mundo
veinticinco años más, para sentirse reos.

Ángeles Conde @
30-10-09